A la hora de equipar tu almacén o centro logístico, una de las preguntas más frecuentes es: ¿Debo comprar un montacargas eléctrico o uno de combustión (diésel, gasolina o GLP)? La respuesta ha cambiado en los últimos años. Gracias a los avances tecnológicos, la brecha se ha cerrado. En esta guía, desglosamos las diferencias clave para que tomes la decisión más inteligente basada en la realidad actual del mercado.

Eléctricos: Máxima Versatilidad (Interiores y Exteriores)

Los montacargas eléctricos (como los modelos EP que manejamos en Bersanz) ya no son solo para aplicaciones dentro del almacén. Hoy en día, son máquinas robustas preparadas para casi cualquier entorno.


Ventajas:

Versatilidad Total: Los modelos modernos están diseñados para trabajar tanto en interiores como en exteriores, soportando variaciones climáticas y superficies de patios industriales.

Cero Emisiones: Indispensables para espacios cerrados o industrias con normativas de higiene (alimentos, medicinas), pero igual de eficientes al aire libre.

Ahorro Operativo Radical: La electricidad es mucho más barata que el combustible. Al tener menos piezas móviles, el costo de mantenimiento a largo plazo cae drásticamente.

Silencio y Confort: Reducen la contaminación auditiva, mejorando la seguridad y concentración del operario.

A considerar: Requieren una inversión inicial en infraestructura de carga, aunque con las nuevas baterías de Litio, los tiempos de carga son mínimos y permiten “cargas de oportunidad” durante los descansos.


Combustión: Potencia Bruta para Trabajos Extremos




Aunque los eléctricos han ganado terreno, el equipo de combustión sigue siendo una opción para operaciones muy específicas y pesadas.

Ventajas:

Potencia Constante: Ideales para mover cargas extremadamente pesadas en rampas muy pronunciadas o terrenos muy irregulares de forma continua.

Disponibilidad Inmediata: No dependen de ciclos de carga; se llena el tanque en minutos y la máquina vuelve al trabajo 24/7.

Menor Costo de Adquisición: Suelen tener un precio de compra inicial más bajo que los equipos de litio de alta capacidad.

Desventajas: El costo de operación es el más alto debido al precio del combustible y al mantenimiento constante del motor (aceite, filtros, correas). Además, su uso está restringido solo a exteriores debido a los gases tóxicos y el ruido.



¿Cuál es la mejor decisión para ti?

Elige Eléctrico si: Buscas una máquina versátil que pueda entrar al almacén y salir al patio de carga, quieres reducir tus costos mensuales de energía y buscas una operación más limpia y moderna.

Elige Diésel si: Tu operación es 100% en exteriores sobre terrenos muy difíciles y manejas tonelajes críticos donde no tienes acceso a puntos de carga eléctrica.

En Bersanz te asesoramos con la verdad

En Bersanz, no solo vendemos equipos; analizamos tu operación para decirte qué te conviene más. Contamos con tecnología de punta y el respaldo técnico para que tu inversión nunca se detenga.